El argumento ontológico
Hace unos días me topé con el llamado argumento ontológico. El argumento, formulado por San Anselmo de Canterbury. Dicho argumento trata --- nada más y nada menos --- de probar la existencia de Dios. Sólo como referencia, pongo aquí un link al mismo, mas no fue allí donde lo encontré. En forma compacta el argumento va así:
Imagina el ser más perfecto que pueda existir. Ese ser existe en tu entendimiento. Sin embargo, un ser que no existe en el mundo real no es realmente perfecto. Por lo tanto, debe existir en el mundo real para que lo sea. Lo que significa que Dios existe.
La falsedad del argumento es evidente y no prueba absolutamente nada. ¿Desde cuándo existir en el mundo real es "mejor" que existir en el pensamiento? Y ése es precisamente el error del razonamiento.
El argumento en sí no tiene nada de especial como para que me ponga a escribir sobre él. Lo que encontré profundamente revelador, fue que al momento de estar leyendo ese argumento falaz, la memoria me transportó quince años atrás: Quinto bachillerato, el curso de filosofía. Recuerdo perfectamente estar leyendo esta "prueba" de la existencia de Dios. Leo y releo el argumento tratando de entenderlo. En aquellos inocentes tiempos no habría puesto en duda la veracidad del mismo. Lo que realmente trataba de hacer era convencerme a mí mismo de que lo que leía era verdad, aunque ciertamente no le encontraba mucho sentido. Después de tanto pensar, en un momento me dije: "es cierto, existir en el mundo real tiene que ser mejor que existir sólo en la imaginación" y concluí que el parrafito era verdadero.
Al regreso de mi viaje por el tiempo, me asombro que hace quince años hubiera creído en una mentira de ese tamaño. Es cierto que no me convenció al principio y que en esos tiempos la duda era una opción inexistente. ¡Ahhhh, esos tiempos!. Los tiempos del adoctrinamiento. ¿Pero qué se puede esperar de un patojo que se ha educado en un colegio católico? No es para menos.
Pero mal que bien, ahora me alegro de todo esto. ¡Por lo menos puedo detectar falacias más rápidamente! Pero mucho más me alegro de haberme liberado del dogmatismo que no hace más que limitar la búsqueda abierta y sincera, sin prejuicios y sin miedos.
Llegará el día en el que los dioses del Olimpo le tendrán que dar posada a un dios más.
Comentarios
Su problema principal es que pasa del ser pensado al ser real sin dar una buena razón, ya que si uno piensa en un ser que tenga la perfección de existir eso no significa que ese ser tenga que existir en realidad.
Pero tu contra-argumento también tiene algunas deficiencias. Resulta que ser por sí mismo, lo cual implica existir en el mundo real, es efectivamente mejor que existir solo en el mundo del pensamiento. Al ser en sí mismo no se depende de otro para existir, lo cual no sucede con los seres que solo existen en el pensamiento, que se acaban al terminarse el acto de pensar, como sucede al dormir, al olvidar o al morir.
Ser por sí mismo sin depender de otro es más perfecto que tener atada la propia existencia con la existencia de alguien más.
el contra-argumento que mencionás, en realidad tiene una intención retórica. La falla real de argumento ontológico es otra, tal como Kant lo demuestra.
No se si decir que ---existir en el mundo real sea mejor que existir en el pensamiento--- sea lo más apropiado. Mas bien parecería que es más fundamental. Y en ese sentido parace ser que existe todo una serie de categorías de existencia. Pero bueno, ese es otro tema. :)
http://orgulloateo.wordpress.com/2009/09/08/%C2%A1bah-existiendo-asi-cualquiera/